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Monstruo volador que comía dinosaurios

Hallan fósiles del mayor 'monstruo' prehistórico volador que 'desayunaba' dinosaurios

      Reconstrucción de un grupo de pterosaurios Azhdarchidae cazando crías de titanosaurio y pequeños vertebrados
      Mark Witton, Darren Naish / CC BY 3.0




Investigadores británicos han encontrado en Transilvania, Rumanía, nuevos fósiles de un pterosaurio de la familia Azhdarchidae, perteneciente al género Hatzegopteryx, lo que les ha permitido clasificar este animal como un "depredador dominante", a partir del estudio de la biomecánica de su cuello.

Según los autores del estudio, ello significa que estos pterosaurios eran depredadores "dominantes" y que sus presas, supuestamente, alcanzaban el tamaño de caballos o de dinosaurios, a juzgar por sus anchas bocas.


Un Azhdarchidae gigante (A) — 10 m. y uno más pequeño (D) — 4,6 m. / Darren Naish​​, Mark P. Witton / peerj.com

El Pterosaurios Azhdarchidae, la mayor criatura voladora de todos los tiemposhabitó la Tierra durante el período Cretácico, el tercero y último de la Era Mesozoica, que comenzó hace 145 millones de años y terminó hace 66 millones de años. El animal tenía una envergadura de 10 metros y pesaba 220 kilos.

Darren Naish​​, Mark P. Witton / peerj.com


Esta criatura siempre fue un misterio para los paleontólogos, que se mostraban incapaces de catalogarla, ya que reunía rasgos tanto de dinosaurio como de ave y de reptil. Ahora los paleontólogos británicos Darren Naish y Mark P. Witton aseguran que los datos obtenidos durante su investigación se diferencian de los conocimientos convencionales sobre las proporciones del cuerpo de este animal.





Daban leche los dinosaurios?


Los dinosaurios podían haber dado leche con la que alimentar a sus crías. Parece una idea completamente absurda, pero el investigador Paul Else, de la Universidad de Wollongong (Nueva Gales del Sur, Australia), lleva trabajando en ella desde hace quince años. Si alguien ha imaginado a una Tiranosaurio Rex dotaba de mamas o ubres por algún lado, puede borrar la imagen de un plumazo. La hipótesis que plantea este profesor de fisiología es que estos animales segregaban una sustancia parecida a la leche del tracto digestivo superior, de la misma forma que las tórtolas o palomas producen la llamada leche de buche para sus pichones.
«Las palomas, los pingüinos emperador y los flamencos producen sustancias parecidas a la leche de las glándulas del buche o del esófago con las que alimentan a sus crías a través de la boca», explica Else. «Dado que las aves y los dinosaurios tienen mucho en común, probablemente algunos dinosaurios utilizaron esta estrategia de alimentación». La teoría, que ha sido publicada en el último número de The Journal of Experimental Biology, argumenta que la mayor ventaja potencial de la «lactancia» del dinosaurio es que la leche que alimenta a las crías podía estar enriquecida con aditivos comoanticuerpos, antioxidantes y la hormona del crecimiento.«Todos estos son ejemplos de aditivos que se encuentran en la leche de las palomas, que permite a los pichones crecer con unos ratios fantásticos», dice Else, al tiempo que cree que su teoría podría ayudar a explicar cómo los dinosaurios crecían tan rápidamente.
Desafortunadamente, no hay pruebas contundentes de la lactancia en el registro fósil de los dinosaurios, ya que el proceso implicaría examinar los tejidos blandos, que no se conservan como los fósiles, por lo que el experto propone estudiar un caso, el de los dinosaurios herbívoros de pico de pato (hadrosaurios).

Alimentados por sus padres

«Los hadrosaurios criaban en manada y los pequeños eran alimentados por los padres. La propuesta es que en lugar de regurgitar la materia vegetal parcialmente fermentada, estos padres dinosaurios inicialmente utilizaban la lactancia y luego avanzaban a regurgitar las plantas», apunta el profesor. «Soy básicamente un fisiólogo comparativo y una cosa que siempre me llamó la atención de un aspecto no resuelto acerca de los dinosaurios es cómo un padre de varias toneladas podía alimentar a una cría de tan solo unos pocos kilos. Parecía obvio, una forma de lactancia similar a la presente en las aves».
Paul Else sabe que su idea es muy controvertida, pero espera que los expertos en dinosaurios la tomen en consideración en investiguen más sobre ella.

¿Podían los dinosaurios incubar sus huevos sin aplastarlos?



 Un nuevo estudio liderado por el investigador Miguel Moreno-Azanza del grupo Aragosaurus-IUCA, y publicado en la revista Journal of Vertebrate Paleontology ha permitido descubrir diferencias en los mecanismos de formación de la cáscara del huevo de los dinosaurios, logrando identificar de esa manera la existencia de distintas estrategias de incubación, en función de su dureza o fragilidad. Un trabajo publicado por el diario ABC de España nos explica cómo se llevó a cabo dicha investigación.
Terópodos
El estudio se ha realizado sobre los huevos de dos especímenes de grupos muy separados dentro de los dinosaurios: una cáscara de Prismatoolithidae, una familia relacionada con los Terópodos, y un fragmento de cáscara de huevo de Hadrosaurio (Maiasaura).
Hadrosaurio (Maiasaura)

 El análisis ha permitido diferenciar que los dinosaurios Terópodos de pequeño tamaño, carnívoros y con un peso medio de 50-60 kilos máximo, formaban la cáscara sin utilizar ningún control orgánico, como ocurre en la formación de la calcita en una estalactita, lo que permite crear huevos muy rígidos, como por ejemplo, los de una gallina. De este modo se ha visto que los dinosaurios Terópodos generaban unas cáscaras de huevo extremadamente duras, que permitían que los individuos adultos se sentaran sobre los huevos para incubarlos. Sin embargo, la eclosión del huevo exigía un buen desarrollo de las crías para poder fragmentar la cáscara.
Por el contrario, los dinosaurios Hadrosaurios introducían defectos cristalinos para debilitar la estructura de la calcita y crear huevos más frágiles, ya que su elevado peso cercano a las 5 toneladas les impedía sentarse sobre los huevos para incubarlos y protegerlos. Esta fragilidad obligaba al nacimiento de individuos más inmaduros que completaban su desarrollo dentro del nido, como se ha observado en los famosos ejemplares de Maiasaura de Montana.
De hecho, Maiasaura es uno de los dinosaurios más famosos y su nombre significa “reptil buena madre”. Se trata del primer dinosaurio del que se describieron nidos con crías “crecidas” en su interior, lo cual sugería que los adultos traerían comida al nido para alimentarlas. Este detalle, que ahora parece algo normal y que se repite en miles de películas y documentales, cambió la forma de ver a los dinosaurios, convirtiéndolos en seres sociales y activos, más semejantes en comportamiento a los mamíferos y a las aves que a los reptiles, explica el investigador Miguel Moreno-Azanza.

Huevos de medio metro

Los huevos incluidos en este trabajo rondan los 10 centímetros diámetro, en el caso de los Maiasaura, que ponía huevos esféricos, y unos 12×7 cm máximo en el caso del Terópodos, cuyos huevos serían más ovalados. Los huevos de dinosaurios más grandes descritos hasta la fecha son los de un dinosaurio carnívoro: medían algo más de medio metro de largo por unos 20 centímetros de ancho, pero no es lo habitual en la mayoría de las especies.
El tiempo que pasaban los dinosaurios dentro del huevo antes de la eclosión es un dato por el momento impreciso. La incubación en las aves es un período muy variable, que dura entre 11 días en algunos pájaros cantores de pequeño tamaño hasta unos 85 días en los grandes Albatros. Pero ni siquiera el tamaño es fiable, porque los kiwis, que pesan poco más de un kilo en edad adulta, tardan unos 80 días en nacer. Teniendo en cuenta esta gran incertidumbre, los investigadores han estimado periodos de 40 a 50 días para los huevos de dinosaurios presentados en su trabajo.

Tamaño de las crías

Un pequeño Maiasaura nacían con una longitud de unos 15 centímetros, perolos dinosaurios crecían muy rápido y, probablemente, en el primer año cuadruplicaba su tamaño. El tamaño adulto, que rondaría los 10 metros, podría alcanzarlo en unos 8 o 10 años.
El caso del Terópodo es más complejo. Posiblemente mediría unos 20 centímetros, pero los adultos serían probablemente un poco más pequeños, quizás de unos 3 metros, por lo que alcanzarían su madurez en tan solo tres o cuatro años.

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